Una visión de la comunicación online desde un enfoque reputacional y con una perspectiva personal e independiente
Si hay dos virtudes que caracterizan a aquellas personas a las que admiro son las que yo denomino las RRHH, y no hablo de recursos humanos sino de Relaciones de Respeto, Humildad y Humanidad… todas escritas con mayúsculas.
Y cuando hablo de personas a la que admiro no sólo me refiero a el campo personal sino también, en el campo laboral.
Me viene todo esto a la cabeza a raíz de un incidente que tuve ocasión de presenciar ayer en mi trayecto de vuelta en tren hacia casa.
Un señor de una cierta edad (aproximadamente unos 60 años) comenzó a hablar despectivamente a un joven (30 y pocos) que en todo momento trató de ser educado con él.
En un momento de la discusión, el señor del que hablo, comenzó a increpar al joven diciéndole que era un muerto de hambre y un parado. Cuan equivocado estaba este señor, ya que este joven al que se dirigía ni es muerto de hambre ni es parado… simplemente es cardiólogo y ejerce como tal.
El respeto, la humildad y la humanidad que desprendía la actitud de este joven hacia este señor era increible. Sin callarse ni media contestó a este señor como debía, pero siempre sin perder esas tres virtudes. Dicen que la edad merece un respeto, pero en el caso de este señor que increpaba os puedo asegurar que también debería exigírsele a él un respeto .
En el campo laboral, en ocasiones, te toca lidiar con personajes de ambos estilos. Profesionales que por el hecho de solicitarte un servicio, se toman la licencia de tratarte como a un inferior… y todo lo contrario. Aquellos que, a pesar de estar por encima tuyo, te tratan como un igual y por los que sentimos una mayor empatía mostrándonos más colaborativos.
Pienso, que se han acabado aquellos tiempos en los que el terreno profesional era un terreno “vertical”. Un escalafón de jefes que mandaban (con todas las palabras) sobre unos empleados. O una marca que contrata a un proveedor y que le hacía bailar al son de la canción que desea.
Ya no se trata de ordeno y mando, sino de alianzas y cooperación.
Lo que es bueno para tí, es bueno para mí… y no lo contrario.
En el campo de los proveedores siempre nos toca ser parte contratante y parte contratada en algún momento y de lo que no me cabe ninguna duda es que a todos nos gusta que se nos trate con humanidad y respeto siempre que somos la parte contratada. Por lo tanto también deberíamos tratar con ese respeto a los proveedores que contratamos ¿no?.
Opino, luego existo...
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